PREGÓN DE LOS CARNAVALES 2005
Bañezanos...
¡y bañezanas!, que sois las
que más mandais en el timbal y las que mejor gobernais los dias, sus
meneos y a los paisanos:
Comparezco como alguacilillo
pregonero en esta plaza muy honrado por el encargo y dichoso de ser
portador en la verdadera capital del carnaval leonés de la unica
noticia que importa esta noche:
Don Carnal, el mismisimo Don
Carnal, ha resucitado de entre sus penas y hará entreda en este recinto
en breves momentos; aquí estará en carne mortal y en ganas locas,
personandose entre nosotros justamente cuando el pregonador que les
habla concluya su perorata y suene el chispún del cohete que al efecto
ha de disparar el señor alguacil o, en su carencia, al sonar la corneta
pregonera que todo municipio dispone para los avisos al común y al
concejo.
Sepan todos los concurrentes en
esta ceremonia que viene Don Carnal con un título bajo el brazo y con
una cachiporra de vejiga inflada en la otra mano. El titulo es para esta
urbe del Úrbicum y del Uerna, titulo por el que recibirá el nombre y
el tratamiento de "Muy Noble, Ingeniosa, Abierta y Cachonda Ciudad
de La Bañeza", en reconocimiento a su resistencia numantina en la
defensa del jolgorio y de la risa como patrimonio de la humanidad, brava
y mantenida virtud que no han dejado de cumplirse y ejerctirse en estas
pascuas cuaresmales desde que tienen memoria estas calles y las piedras
más viejas de la ciudad.
Y en cuanto a la cachiporra de
vejiga inflada, la porta Don Carnal para dar mamporros festivos a los
lerdos de acera y a los que hacen la vida borde, para azotar con
alboroto al pasmao y con broma acariciante a la que se hace la pasmada,
para arrearle en los perendengues a las desdichas de todo el año y para
estamparsela en el morro al listín que meta la mano en el cajón del
pan de aqui en adelante con efectos retroacitvos...
A su llegada a esta ciudad, Don
Carnal ha solicitado que se haga publico este su comunicado oficial que
hace muy pocas horas ha entregado a este pregonero.
Cito textualmente:
Nos, Don Carnal de la
Carnetolenda Encarnada, por la gracia de la divina broma patrón de la
carne suelta y del calzón flojo, componedor de fiestas, mayorísimo de
edad, solterito y residente en las ganas de vivir, portal tercero,
segundo piso, ascensor, comparece ante el obispillo monaguillo y una
reverenda priora que es pescadera en el mercado de abastos, actuando
ambos en condicion de testigos, para declarar pública y juradamente
que:
El único pecado que no nos
librará del infierno es no amar, no reirse y no abrazarse, tener cara
de acelga y malmeter,
que llega hoy el día en que es
precepto poner las cosas al revés, apear al de arriba de las honras y
aupar al de abajo al trono de la risa; llega el día de abolir cargos,
alcurnias y penitencias; días de hacer de la burla fiesta y no
desprecio, broma y no tortazo; días de poner patas arriba todo lo que
nos aburre patas abajo.
Otrosí declara que ha tomado la
determinación de solicitar asilo en esta ciudad que en tantos asedios
ha demostrado heroicidad e ingenio preservando y recreciendo los
carnavales y el dominio que sobre ellos siempre ejerció el pueblo llano
constituido en piña y libertad e independencia... asilo demandado ante
el hartazgo y hastío ante tanto carnaval pijo y copión como se siembra
por esos mundos lejanos y hasta por estas cercanías provincianas donde
cualquier concejalín algo tolón o bailabotes se cree con derecho y
novedad de inventar a estas alturas una sardina enterrada o descubre cómo
asar definitivamente las mantecas de Don Carnal comprando risas con
cargo al presupuesto, alquilando la fiesta de fuera que otros hacen y
subvencionando una modosita compostura que convierte y reduce todo el
espíritu del Carnaval a hora y media de desfile plagiado, pirulero y
carísimamente barato, robando de esta forma al pueblo su orden y su
mando en estas celebraciones de las que es el único propietario, como
largamente han demostrado las gentes bañezanas, por lo que el abajo
firmante considera que sólo en esta ciudad se demostraron pelotas y
franqueza para saltarse a un Franco con sus prohibiciones gubernativas o
a prelados maragatos con sus excomuniones tremebundas, ante lo cual
determina Don Carnal con su familia, sus apóstoles, su coro de vírgenes
recatadas, sus tamborileros de chispa y jarro y todos sus devotos de la
fraternidad en el jolgorio, fijar definitivamente su residencia en La Bañeza,
iniciando el papeleo del empadronamiento el próximo lunes, Dios
mediante y con el diablo en el arcén.