DESCRIPCIÓN DE LOS
ACTOS
MUSA DEL CARNAVAL
A
primeros de febrero, el Grupo Salsa elige a la Musa, figura que nació
para el carnaval bañezano en el año 1992 de la mano de este grupo,
para proclamarla después en un vistoso acto, con Juglar incluido, la
semana antes de carnaval. Este acto se ha celebrado sin interrupción
durante los últimos catorce años, siendo otras tantas las jóvenes bañezanas
que han tenido el honor de representar a la mujer bañezana convertidas
en este símbolo del carnaval. Los juglares son, habitualmente,
personalidades elegidas dentro del mundo de la comunicación y la
cultura.
VIERNES TRANQUILO
Este
es el día escogido por muchas agrupaciones para hacer su fiesta.
Destaca entre todas el “Viernes Tranquilo” del grupo Los Tranquilos,
el más numeroso del carnaval bañezano con alrededor de 200 miembros,
quienes homenajean al carnaval y a
sus protagonistas con la entrega de los premios al Mejor Grupo Local y
Mejor Grupo de la Comarca. Organizan también un concurso de disfraces
de grupo e individuales con atractivos premios.
SÁBADO
DE CHISPAS
En
este día tiene lugar el Pregón de Carnaval, momento a partir del cual
entramos de lleno en los cinco días carnavaleros por excelencia.
Este acto normalmente
corre a cargo de un personaje conocido,
A continuación tiene
lugar una cena de exaltación del carnaval a la que pueden asistir todos
los bañezanos que lo deseen para compartir junto con las autoridades,
las damas y reinas y otros invitados un menú especial.
A las doce y un pelín,
comienza el sábado de chispas cuya gracia reside en el tocado que cada
uno exhibe sobre su cabeza traducido en los más originales, simpáticos
y extravagantes sombreros.
DOMINGO
Desde
primeras horas de la mañana se nota el ambiente en las calles que
recorren las charangas acompañadas de los cabezudos. Por la tarde los
grupos lucen en el desfile el traje del año anterior. Al finalizar, la
Calle de la Vía de la Plata se convertirá en una auténtica fiesta de
luces espectaculares, sonido de carnaval y colorido de los grupos que se
congregan para el disfrute de todos los asistentes.
LUNES
El
lunes por la mañana muchos establecimientos tienen a su personal
disfrazado atendiendo al público y, de nuevo, las charangas recorren la
ciudad con su música carnavalera. Por la tarde llega el momento más
esperado por los más pequeños, el Carnaval de los Niños, demostrando
que en esta ciudad no hay edades para “correr el carnaval”.
Es por la noche cuando
llega el plato fuerte del carnaval bañezano con su Noche Bruja, el
carnaval espontáneo, donde nadie se conoce y todos se disfrazan. Es una
noche especial que comienza con las campanadas de medianoche y en la que
todo el mundo se echa a la calle con su disfraz para disfrutar a tope
del carnaval en su versión más genuina.
MARTES
DE CARNAVAL
Este
es el día del “gran desfile”. Los grupos han trabajado todo el año
preparando el traje que lucirán y ni el agua, el frío o la nieve
impedirán que tenga lugar, como ya ha ocurrido en algunas ocasiones en
que las lentejuelas han bailado al ritmo de los copos de nieve.
La carroza de la Musa y
el Grupo Salsa abren un desfile de más de 60 grupos y de muchos
carnavaleros que van por libre, las charangas que acompañan a cada
grupo, las carrozas de la reina y damas y otras muchas sorpresas que
conforman una serpiente multicolor de más de dos kilómetros que no
parará de moverse hasta completar el recorrido previsto.
MIÉRCOLES
La
última celebración del carnaval bañezano, el Entierro de la Sardina,
tiene lugar el miércoles de ceniza.
La Peña la Sardina
organiza un acto que parece salido de un esperpento de Valle-Inclán. Un
cortejo fúnebre formado por 30 miembros provistos de capa, barba y
sombrero de copa, mujeres (las “lloronas”) sollozando a grito pelado
y toda una comitiva de bañezanos y visitantes acompañan a la difunta
sardina. Cuando el cortejo fúnebre llega a la Plaza Mayor, “el
Corvillo”, personaje que es la versión masculina de Doña Cuaresma en
su batalla con don Carnal y seguramente es único en España, recita una
serie de coplas populares y anónimas, enviadas por los bañezanos a la
Peña la Sardina, y en las que se critica o ensalza a los personajes más
populares , normalmente políticos, de la vida municipal, provincial o
nacional. Una vez oídas las coplas, la Peña reparte escabeche, pan y
vino a todos los asistentes y con la quema de una sardina de cartón-piedra
acaba el carnaval.