by | Jul 19, 2014 | Noticias
El Ayuntamiento divulgará el Carnaval con varios videos que se llevarán a las ferias para su promoción nacional e internacional.
Aunque el Carnaval, y más el de La Bañeza, se vende sólo, el Ayuntamiento de la ciudad ha dado una vuelta de tuerca para seguir promocionando su fiesta más genuina y original. Esa que cada invierno hace a los carnavaleros olvidarse del frío y que el resto del año les lleva a pensar en la siguiente ocasión para sacar el disfraz del armario.
Así, con el fin de revalorizar aún más la mascarada bañezana que ya es de Interés Turístico Nacional y con el propósito de divulgarla en ferias del país e internacionales, el consistorio encargó al bañezano Jorge Troitiño una serie de videos promocionales del carnaval. Encargo que ya está finalizado y que ayer se proyectó bajo la atenta mirada de los carnavaleros de pro. En total son cuatro videos nuevos que recogen la procesión de Masturbadín, el acto en el teatro de la coronación de la musa y el pregón, el carnaval espontáneo y el desfile del martes. Una panorámica de la fiesta que se completa con otro video anterior de la mañana de sábado y una primera prueba promocional, que Troitiño cedió al Ayuntamiento, así como una serie de fotografías que hacen un repaso por los rostros de esta fiesta. «Trato de reflejar momentos mágicos», destacó el autor que busca trasladar la alegría que practican los carnavaleros.
El alcalde, José Miguel Palazuelo, volvió a ensalzar los valores de esta fiesta que «aquí se vive 365 días al año», aseguró el regidor, que puso el acento en la creatividad y la espontaneidad del sábado por la mañana, el carnaval improvisado que ya es una de las señas de identidad de esta cita bañezana. El alcalde explicó que esta colección de videos además de su faceta promocional quedarán para posteriores investigaciones culturales sobre la mascarada. «Se busca la raíz de la fiesta, la preparación», zanjó Palazuelo.
Fuente: Diario de León
by | May 6, 2014 | Noticias
Ayer La Bañeza y Comarca (y allende de ella) se cubría de tinta negra, por el fallecimiento de Leopoldo Fuertes Carracedo, conocido por todos como Polo Fuertes. El periodista no daba la noticia; la noticia, era el periodista.
Comencé a tener relación con Polo, cuando yo me iniciaba como fotógrafo en La Crónica de León, en los últimos año de Polo en la redacción, antes de jubilarse. Como bañezano, siempre me tendió la mano, y tuve la gran suerte de coincidir con él en bastantes noticias de las riberas del Órbigo, Tuerto, Duerna… Periodista todo terreno, un plumilla que no daba sentido a las palabras, era capaz de darle mucho más, Sentimiento.
Conocido por su afilado sarcasmo e ironía en sus columnas de opinión, Polo no dejó indiferente a nadie, describiendo La Bañeza y todas estas tierras como él las vivió, dejando un legado escrito de gran valor para su análisis.
Como carnavalero, decir, que su pérdida es infinita por ser uno de los auténticos, uno de los que lo corrieron desde sus inicios; y, el vivirlo en primera persona, unido a su forma de escribir, dejó patente en sus años de periodista, las mejores crónicas escritas sobre el Carnaval de La Bañeza, otorgándole la importancia que se merece, en una época donde el periodismo era un poquitín más de verdad que el de ahora, donde, en estos días, para dar importancia, hay que pagar.
Es en esos días Carnavaleros, donde Polo se sentía como un niño, y hasta hace unos años, no dejó de buscar cualquier disfraz para disfrutar de la fiesta bañezana por antonomasia. Estos últimos años, debido a su salud, no se enfundó más el disfraz, y como me solía decir «¡no me hables de Carnaval que se me ponen los dientes largos!» pero aún así, siempre terminaba hablando de Carnaval con él, alabando el nuevo resurgir del Sábado por la mañana, que era volver a las raíces de la tradición, escribiendo algo para CarnavaldeLaBaneza.com o diciéndome, «el Carnaval es jolgorio, fiesta, alegría, que la gente lo pase bien, y cada uno haga lo que le dé la real gana, pero con respeto».
Pero si en algún momento vi a Polo como carnavalero, fue en el primer (y único, una pena no seguir estudiando esta tradición, tirón de orejas a los organizadores y Ayuntamiento de La Bañeza) congreso internacional sobre Carnaval «Tradición y Actualidad», donde se impartieron unas conferencias hablando sobre el antruejo, su significado, su historia, su música…. y entre los oradores estaba Polo, hablando sobre La Charra, sobre como se corría el Carnaval en la época, dando apuntes y recordando sus propias vivencias, dándole una vez más Sentimiento a sus palabras, creando un ambiente, un espacio en todo lo que decía, y una magia en cómo lo decía.
Como bien reza ese estribillo burlón y picaresco, nacido de la pluma de Polo, que cada Miércoles de Ceniza entona La Bañeza:
Llorad hermanos, llorad,
llorad escamas y espinas,
que nadie nos va a evitar,
que enterremos la Sardina.
Polo, hoy La Bañeza te llora a ti.
by | Mar 17, 2014 | Curiosidades
Años después, prohibidos los carnavales como tantas otras cosas durante tanto tiempo, eran muy reducidos los disfraces que se paseaban por los soportales de la Plaza, más para esconderse de la autoridad que para guarecerse de las inclemencias de febrero, guardando como castillo numantino resistente a toda interdicción gubernativa, a pesar de todo y de la severidad del franquismo, el sagrado fuego de la libertad de la fiesta durante los casi 40 de dictadura, en los que raro fue el año en el que en las calles de La Bañeza no se viera alguna representación de la bufonada pecadora e insultante, sacudida por la fusta del poder, camino del encierro en la trena benemérita o en “la perrera” (la Prevención municipal) o de la multa por romper la competente proscripción, cuando no había que salir pitando para llegar a la estación al paso del tren correo de Madrid y bajarse en el siguiente apeadero para regresar andando a la ciudad, o bajar corriendo desde aquella estación hasta la Plaza sorteando la persecución y el peligro de acabar detenido en el cuartel, y ello hasta los últimos estertores de la represión, en que los tradicionales antruejos se revistieron nominalmente de “Fiestas de Invierno” para burlar o disfrazar así la mala conciencia represora de los entonces mandamases del Movimiento local y provincial, a los que ya en la posguerra se había enfrentado una emblemática mujer, madre soltera llamada Encarnación Rodríguez Martínez (Encarna) y apodada “la Charra” y “Flor del Té”, instigadora y gran sacerdotisa del Entierro de la Sardina, pretendiendo que el Carnaval Bañezano se mantuviera en aquellos tiempos de prohibiciones y censuras del nacionalcatolicismo (empeño que le costaría dormir algún antruejo en la cárcel, a la que era conducida desde la vecina tienda que regentaba) después de haber sorteado los anteriores de otra dictadura, la de Primo de Rivera, en la que, en 1930 y ya moribunda, “el gobierno lo prohibía y la prensa de orden, que clamaba desde antiguo por su desaparición o por su apartamiento del centro de las villas y ciudades, instaba a las autoridades locales a que, secundando la medida, impidieran en lugares públicos las molestas mascaradas”.
Algunos otros datos espigados y correspondientes a los Antruejos de otros años:
El número del semanario bañezano El Eco posterior a los carnavales de 1908 informa del decaimiento y la tranquila calma que aquéllos mostraron, no obstante la presencia de la brillante Tuna Bañezana, el animadopaseo en el Parador, y los concurridos bailes del Casino La Unión, el Liceo Bañezano, y los salones Laciana y el Relámpago.
La vida cotidiana siguió en los años 20 su curso a pesar de la falta de libertad y la censura, que no impidieron la invasión de cupletistas y compañías cómicas en los tablados de cafés y teatros. Las campañas de la prensa católica contra las varietés, los cafés cantantes y las casas de juego no consiguieron frenar la alegría de vivir propiciada por la prosperidad económica que acompañó al fin de la guerra europea, bonanza que trajo consigo los espectáculos, el cine, los deportes y la diversión, combatidos por el conservadurismo católico desde las Ligas contra la inmoralidad y la pornografía, los actos de desagravio por los carnavales, y los bandos gubernativos y las pastorales sobre la inmodestia en las costumbres que fijaban la separación de sexos y lo permitido en bailes, atuendos y excursiones.
Al final de febrero de 1931 en los salones de la distinguida sociedad Casino La Unión se celebró el Domingo de Piñata una cena americana servida por el Hotel Magín (después renombrado Hotel Madrid) y amenizada por la gran Orquestina Jazz Odón, y con tal motivo rememoran en La Opinión los antiguos y suntuosos “bailes de piña” de las madres y las abuelas tocadas con aquellos trajes de estrechísima cintura, con la sorpresa del regalo para la dama agraciada con la cinta de seda y las cintas trampa de varios metros de hiladillo de las que tiraba y tiraba la pareja desafortunada entre la hilaridad de los concurrentes, y la repetición al día siguiente de aquel otro al que invitaban los “Reyes de la Piña”, la pareja agraciada, que obsequiaba a los asistentes con un té o dulces y vinos generosos. Por cierto que aquel año, a propósito de “las escasas y ya manidas comparsas y de la poca animación de los bailes en las sociedades y en el Teatro y el Nuevo Salón”, se añadía que “poco a poco esta fiesta pagana va llegando a su término”.
En 1932, el alcalde Toribio González Prieto expone al vecindario mediante bando, muy similar por cierto al del alcalde de León, unas estrictas normas y prevenciones para la celebración de los carnavales de aquel año “dentro del buen orden y la moralidad” (en ellos se eligió, entre las cinco concurrentes al concurso de belleza, Señorita Bañeza 1932 a la quinceañera Aurita del Pozo López).
Finalizando el mes de febrero de 1933 y cercanos ya los carnavales (para los que se contratarán, como los años anteriores, unos tamborileros y el grupo Los Alegres para que actúen en la Plaza Mayor) se celebran en la bañezana Iglesia de Santa María (de igual modo también que los pasados años) funciones de reparación y desagravio a Jesús Sacramentado con ocasión de aquellas festividades mundanas, en las que en los tres días de carnestolendas (se dirá en el número de La Opinión del 26 de febrero) se celebrarán en el Teatro Seoanez por la tarde y por la noche grandes bailes de mascaras como en años anteriores.
El 5 de febrero de 1934 comenzaba en la valdornesa villa de Destriana un solemne novenario en honor del Sagrado Corazón de Jesús “como desagravio por las ofensas que recibe en estos días de carnaval”, informaba el corresponsal del católico semanario bañezano El Adelanto. Los antruejos transcurrieron allí con mucho jolgorio y algazara entre los jóvenes en el típico y muy animado baile, y con muy pocas máscaras, con lo que “se da por desaparecido el carnaval callejero, que bien ido sea”, se dice después de transcurridos. En el pleno municipal bañezano del 28 de febrero se acordaba abonar 105 pesetas a los músicos Los Alegres por su actuación en los pasados carnavales.
Se resuelve en la sesión municipal del 13 de marzo de 1935 abonar cuentas a las agrupaciones musicales Los Alegres y Los Gandules por sus actuaciones en las tres tardes del pasado carnaval. Los carnavales transcurrieron en Destriana con mucha alegría un año más, “pero Momo no habrá quedado muy satisfecho, dado el poco culto que aquí se le rinde; los enmascarados han abundado poco, con lo cual se da por terminado el carnaval callejero de antaño” (dice también de nuevo, un año más, El Adelanto), y lo que afirma no parece ser óbice para que también un año más “se desagravie al Sagrado Corazón por las ofensas que contra él cometen estos días los malos cristianos con la celebración de un solemne triduo”.
Los antruejos bañezanos de 1936 eran animados por los conciertos de la tuna astorgana Los Macacos (dirigida por nuestro paisano el ilustre “Chela” y acompañada en calidad de damas de honor por un grupo de simpáticas señoritas del Círculo Mercantil, según El Adelanto), además de por dulzaineros y por la comparsa musical Los Gandules (que repetía su asistencia), y a unos y a otros por su contribución festiva aquellos días destinaría la corporación sendas gratificaciones en metálico. Con escasa animación se celebraban lascarnestolendas en Santa María del Páramo, que van decayendo de modo notable cada año, siendo bastante concurridos los bailes en los salones. Se dieron varios conciertos en el Café Llanes por inteligentes artistas que fueron muy aplaudidos, y visitó también la villa una muy bien organizada comparsa de Benavente (al decir de El Diario de León). En Astorga, el Casino y la Sociedad Lírica Astorgana anunciaban el día 25 los tradicionales bailes de estas fechas carnavaleras.
Fuente: iBañeza.es / José Cabañas González.
by | Mar 14, 2014 | Noticias
Aunque parezca mentira, La Bañeza ya piensa en el Carnaval 2015, y ¿qué mejor que ir reservando fechas en el calendario? Aunque, un año más, lleguemos a la semana antes, sin tener claro todos los disfraces… (¡eso es Carnaval!). Estas son las fechas:
– Viernes Tranquilo: 13 de Febrero de 2015.
– Sábado de Chispas: 14 de Febrero de 2015.
– Domingo de Carnaval: 15 de Febrero de 2015.
– Lunes de Carnaval / Nochebruja: 16 de Febrero de 2015.
– Martes de Carnaval: 17 de Febrero de 2015.
– Miércoles de Ceniza / Entierro de la Sardina: 18 de Febrero de 2015.
– Sábado Piraña: 21 de Febrero de 2015.
by | Mar 13, 2014 | Curiosidades, Noticias
Ya podéis descargar o leer de forma online las Coplas del Certamen Nacional de Poesía Satírica, organizado por la Ilustre Cofradía del Alegre Entierro de la Sardina.
by | Mar 11, 2014 | Noticias, Sentimiento Carnavalero
Un año más, el Sábado Piraña (un sábado de Piñata al estilo más carnavalero y bañezano) puso el broche final a los Carnavales 2014, con gran ingenio y muy buen ambiente. Esta gran iniciativa, surgida hace unos años por varios carnavaleros, sigue consolidándose como un acto más, para cerrar el baúl de los disfraces hasta el año que viene.
Ingenio, buen humor, comedia, etc, son los adjetivos que podrían describir esta noche tan especial, y que empezó teniendo su lugar de residencia en el barrio Mojao de La Bañeza, pero que poco a poco varios establecimientos de otras zonas, se están sumando a la Noche Piraña, ofreciendo descuentos, fiestas, música carnavalera, para que se siga expandiendo y conociendo esta singular noche. (más…)
by | Mar 11, 2014 | Curiosidades
Pasó el Carnaval como un ciclón, y gracias a vosotros, los visitantes, amigos, carnavaleros, esta página web, superó la franja de las 200000 visitas. Todo un logro, que demuestra el interés que suscita el Carnaval y todo aquello que genera a su alrededor.
Ahora, no queda más remedio, que seguir publicando, trabajando y difundiendo todo lo posible sobre el Carnaval de La Bañeza, para llegar a los 300000, 400000 y porqué no, las 500000 visitas.
Agradecer de corazón a todos y todas las que entráis a la web, publicáis, y compartís, ya sea a través de las redes sociales o directamente, la dirección www.CarnavalDeLaBaneza.com, que hace que nuestra fiesta, sea cada vez más conocida.
¡Muchísimas gracias a todos/as! ¡Viva el Carnaval!
by | Mar 10, 2014 | Curiosidades
En las fiestas de los pueblos de la comarca bañezana se sucedían los bailes de dulzaina y tamboril (eran afamados los de la ribera del Órbigo) en la plaza del lugar; y en los carnavales los disfraces asequibles y los socorridos esquilones y cencerros de animales (instrumentos idiófonos los nombran los etnólogos) los muchachos; las muchachas lucían los manteos o rodados de paño grueso, los mandiles de abalorios y los pañuelos de ramos sacados de las arcas en las que reposaban desde que las abuelas habían dejado de usarlas, allá por 1880; indumentaria tradicional de lino, lana y estameña que requería de entre diez y quince prendas (teñidas cuando era el caso en el tinte de Villamandos, el más afamado del partido e industria antaño floreciente; en 1928 aún existe en La Bañeza una tintorería así llamada y a nombre de “hijos de Benito”) además de grandes piezas de joyería que daban cuenta de la riqueza de cada persona, y a veces de la localidad, pues los vecinos cedían todas sus joyas a la mujer que en la ocasión y ceremonialmente las lucía.
Así eran los antruejos en la segunda década del siglo XX y lo fueron aún por muchos años, como por mucho tiempo salió en los de Jiménez de Jamuz “el toro” (armazón o aparejo de madera travestido de humilde vestimenta de sacos o de mantas que portaban uno o dos jóvenes, dotado de un par de cuernos a su frente y trasunto de personajes zoomorfos de otros carnavales, como “la morena” de los cercanos de Galicia, o “la gomia” y “la mula” de los más próximos de Carrizo de la Ribera y de la comarca leonesa de Rueda) a embestir a los mozos y a las mozas y a tratar de levantarles a éstas las faldas con la cornamenta, recorriendo las calles del pueblo para susto de grandes y pequeños mientras otros disfrazados llevaban unfardel del que extraían la ceniza con la que tiznaban a los descuidados, que en ello y en realizar tauromáquicas pantomimas y mascaradas hilarantes consistía allí “correr el carnaval”, como lo era en Alija (de los Melones entonces) que “los jurrus” asustasen a todos con grandes tenazas de madera que blanden al son de cencerros durante los cuatro días de carnestolendas y jurraran y dieran las mazaculas a las mozas que se atrevían a salir de casa, mientras peleaban con los esbirros de doña Cuaresma, “los birrias”, hasta que finalmente el bien se imponía sobre el mal y el Gran Jurru recibía en la hoguera purificadora su castigo.
El ambiente del híbrido urbano de la villa-ciudad cabecera de comarca agrícola que es La Bañeza lo describe en breve alusión el jurisconsulto bañezano Manuel Fernández Núñez en su obra de 1931 Folklore bañezano: El domingo y el martes de carnaval los aldeanos del contorno se reunían allí para bailar en la Plaza, y entre ellos las máscaras de Castrocalbón conocidas como los juanillos, que antes habrán participado en las rondas moceriles de cantos petitorios de viandas y aguinaldos al compás del tamboril, acompañados por losarrumacos que agitan panderetas con sonajas y suenan castañuelas, al tiempo que introducen por las ventanas una larga vara con cintas de colores en la que los vecinos cuelgan los presentes con los que premian al pedigüeño cortejo, que a su término dará cuenta de ellos en una opípara merienda rodeada de francachela, baile, cantos y jarana. Otros acompañantes podían ser los farramacos de Castrocontrigo, cubiertos los rostros con máscaras y el cuerpo con enaguas blancas para meter miedo cual fantasmas y alborotar a los vecinos.

Antruejos de Alija de los Melones en 1918. / Fotografía procedente del archivo particular de José Cabañas González
Es Ernesto Méndez Luengo quien refiere como en los carnavales bañezanos pobres y ricos, niños, jóvenes y mayores rivalizaban en ingenio y buen humor disfrazándose con los más bellos, típicos, singulares o extravagantes trajes que deleitaban a propios y forasteros. Se bebía, y mucho, en las tabernas, mientras en los casinos y cafés los incautos labradores de los pueblos del partido dejaban sus ahorrillos de todo el año en las mesas de juego a manos de los tahúres locales. No faltaba tampoco el clásico partido de fútbol entre un equipo de gentes de la clase obrera y artesana y otro de los mejor acomodados, y en los merenderos de las afueras, junto a los planteles de chopos, se usaba y se abusaba del porrón jugando a los bolos o a la rana, rematando el martes las fiestas con bailes en los casinos, sociedades y Círculo Mercantil, y la elección de la guapa del año en el teatro abarrotado de bullicioso público.
En el último tercio del siglo XIX un grupo de gentes de buen humor capitaneadas por el popular alguacil municipal conocido como el tío Usia divertían en las fiestas de carnaval al pueblo bañezano bailando y cantando la canción “Rengue…, rengue”, que más tarde recogería el músico local Odón Alonso González para presentarla con otras en el gran concierto que el Orfeón Leonés por él dirigido daría el 8 de abril de 1934 en el Teatro Pérez Alonso. Algunos años más tarde los carnavales o antruejos resultaron deslucidos. Así ocurrió en los de 1915, según la crónica que de su despedida se hace en El Jaleo, destacando de ellos las coplas referidas al pozo artesiano que desde junio del año anterior se pretendía disponer en Villamontán y a sus peripecias, y reseñando la poca valía de las comparsas (entre ellas “la bonita de modestos y simpáticos jóvenes de ambos sexos postulando a favor de los heridos y familias de los muertos en la campaña de África, a la que tan buena acogida se dispensó, que cantaban una patriótica jota dedicada a los pobres soldados”), lo desmerecido del entierro de la sardina, la menor animación que los años anteriores (se nos ocurre el posible factor de desánimo de la guerra europea, recién iniciada), y los concurridísimos y brillantes bailes de sociedad en el Casino y el Liceo. A aquellos bailes y a los de disfraces y máscaras y al de Piñata del Carnaval, se concurría también en el Teatro Seoanez (después de su inauguración en 1923), del que para la ocasión se retiraban algunas butacas (contaba con 650 y 6 plateas) convirtiendo su sala en elegante y espaciosa pista.
Fuente: iBañeza.es / José Cabañas González
by | Mar 8, 2014 | Noticias
¿Quién dijo que terminó el Carnaval en La Bañeza? La Sardina fué enterrada, pero ¡resucita hoy en forma de Piraña! A partir de las 00:00 horas (o quizás antes puedas encontrarte sorpresas…) en el Barrio Mojao, disfruta del mejor y auténtico ambiente Carnavalero de La Bañeza, ¡no os arrepentiréis!
¡El Carnaval da sus últimos coletazos! ¡VIVA EL CARNAVAL! ¡VIVA LA BAÑEZA!
by | Mar 8, 2014 | Noticias
Ésta es la copla ganadora del Certamen Nacional de poesía satírica, del Entierro de la Sardina del Carnaval de La Bañeza. Enhorabuena al ganador, Alfonso Martínez.
LAS CUITAS DEL ALCALDE
Ponga Dios freno a mi copla
pa’ que no se me desmadre
que es tiempo de don Carnal
y yo quiero confesarme.
Dejad lo que estéis haciendo
disponeos a escucharme
que os voy a contar en breve
las cuitas del señor alcalde.
Ahora que pidío Palazuelo
pa’ los bomberos un parque
que protegiera de incendios
a los pueblos colindantes,
llega Lorenzo Callejo,
ofreciendo amargo jarabe,
Lorenzo, el alcalde de Soto,
hurgándole en los pernales.
Que quieren hacer La Fiesta,
en Requejo, en una nave,
sacar la Carnestolenda
y llevarla a los arrabales
pa’ que se gasten los duros
donde el Tuerto, en la otra parte
en cervezas, en cubatas,
y en líquidos similares.
¡Qué no!, dijo Tomás Gallego.
Dejad la cosa en balde,
con una fiesta en el puente
más de cuatro van a ahogarse.
No sabe el señor Callejo
qué disgustos, qué telares.
Botellón y cristales rotos
de eso se inundan las calles.
«Jartitos» están mis hombres,
los policías locales,
de atender en esos días
los más variados desmanes.
Pues yo te digo que sí
aunque lleva todo por’lante
que Requejo tiene deudas
y con esto podrán pagarse.
Porque dicen que me ponen
luces por todas partes
pa’ que gocen las doncellas
y con ellas los galanes.
Se apresura Palazuelo,
del evento a desvincularse
por si el Carnaval Bañezano
se mermara en cualidades.
Y así termina la historia,
ejemplo de disparate,
donde casi oscurece la Fiesta
la pugna entre gobernantes.
Jerónimo
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