Envios para la CiberExposición de Carteles 2013

Como en años anteriores, www.CarnavaldeLaBaneza.com quiere dar la oportunidad a los participantes del concurso para la elección de carteles de Carnaval que fue organizado por el Ayuntamiento a mostrar sus obras en este espacio web y los perfiles de sus redes sociales.

Con esta CiberExposición se da la oportunidad a todos los amantes del Carnaval, a admirar las obras que no fueron elegidas para representar las carnestolendas, pero que forman parte de este Carnaval 2013.

Para los envíos de los carteles, podéis enviar un correo a: info@carnavaldelabaneza.com o enviando un mensaje privado o compartiendo la imagen en los perfiles y grupos de: Facebook, Tuenti, Twitter, Flickr o Google+.

La fecha límite para los envíos será el Sábado 26 de Enero.

Cartel del Carnaval 2013

Ya tenemos disponible en www.carnavaldelabaneza.com la imagen oficial del cartel que representará el Carnaval 2013. La obra, como recordaréis, fué diseñada por la artista Susana Barbeito, natural de La Coruña -aunque residente en Valencia de Don Juan-.

2013

La propia Susana nos contó un poco sobre la elaboración del cartel «primero estuve estudiando los carteles de ediciones anteriores que teneis colgados en vuestra página (lo cual fue una gran ayuda), luego me interesé por las peculiaridades del carnaval de La Bañeza viendo que su principal seña de identidad es la noche bruja y a partir de entonces empecé a bocetar.»

Según información proporcionada por el Ayuntamiento de La Bañeza, la tirada de carteles será de 1400 ejemplares, y como viene siendo habitual los últimos años, estarán una vez más en la Feria FITUR.

Ya podéis disfrutar del Cartel de este año, así como de ediciones pasadas en el apartado Carteles de esta página web.

Feliz Año 2013

Como responsable de www.CarnavaldeLaBaneza.com quiero agradecer a todos los visitantes de esta web y carnavaleros, el apoyo y acogida que sigue teniendo esta iniciativa carnavalera.

Os deseo un feliz año 2013, y que, sea lo mas parecido a nuestro Carnaval, una época de Alegría y buenos deseos.

Feliz añ0 2013…. y recordad… QUEDAN 39 DIAS PARA QUE COMIENCE EL CARNAVAL

Fechas del Carnaval de La Bañeza 2013

Cada vez queda menos para disfrutar de lo más esperado por las bañezanas, bañezanos, leoneses, leonesas y carnavaleros y carnavaleras en general: EL CARNAVAL DE LA BAÑEZA 2013. Así que, para ir haciendo planes, os adelantamos las fechas:

8 de Febrero de 2013: Viernes Tranquilo

9 de Febrero de 2013: Sábado de Chispas

10 de Febrero de 2013: Domingo de Carnaval

11 de Febrero de 2013: Lunes de Carnaval – Nochebruja

12 de Febrero de 2013: Martes de Carnaval

13 de Febrero de 2013: Miércoles de Ceniza – Entierro de la Sardina

16 de Febrero de 2013: Sábado Piraña

Disfraz del Gato de Chesire

Todos años destacan muchos disfraces y parodias en el Carnaval de La Bañeza, pues la originalidad e imaginación es marca patentada en nuestra ciudad, y en las retinas quedan personajes como «Casio y la Churreria», «El Castillo Mediaval» o «Los Moteros», que pudimos ver este año.

Pero, aparte de los disfraces de grupo, los individuales o llamados «Carnavaleros de por libre» (Carnavalero/a creo que sería más correcto) destacan   de igual forma que los anteriores; y una carnavalera es protagonista de esta vez, con su disfraz del Gato de Chesire, personaje de la película animada «Alicia en el País de las Maravillas». Un disfraz que destaca por su verosimilitud con el personaje, además de la buena caracterización en maquillaje y el traje en sí.

¡Agradecer a Arantxa las fotografías!

 

PD. Si a alguien le pareció curioso u original cualquier disfraz, no tiene más que mandar las fotografías y su opinión a info@carnavaldelabaneza.com

Sainete Carnavalero por Pele Ferreras

Basado en lo que se cuenta en “La Bañeza y su Historia”, página 230.

Acto Único.

Abierto el telón y con la escena a oscuras, un bufonzazo de humo que la envuelve, al tiempo que entre bambalinas explota una traca suave que acaba en una explosión más fuerte. Aparece en escena, de espaldas, como expelido por la explosión un ángel que intenta recuperarse de la caída ajustándose el atuendo. Túnica de raso blanco, del vestido de novia de su mujer.

– ¿Qué ha pasado? ¡Joder, qué ostia!, exclama el ángel que se atusa las alas de marabú blanco, como el de las coristas.

Se oye otra explosión más fuerte que la anterior. Por la parte de atrás, aparece, rodando por el suelo, el cuerpo de un hombre ataviado a la usanza del último tercio del siglo XVII. Camisa blanca de amplio cuello que asoma almidonado sobre una casaca parda de estambre fino, calzas verdes, medias rosa y zapatos negros con hebilla de plata al lado. Busca el sombrero y la capa. Incorporado, se coloca el sombrero de fino estambre azul, ala ancha y copa alta. Con la capa en la mano se mueve a ciegas; descubre al ángel a quien mira asombrado.

La escena se ilumina con luz de emergencia. Solo queda humo a ras de suelo

– ¿Es esto el cielo? pregunta al ángel.

-Hombre, tanto como el cielo…, contesta sorprendido el ángel. Yo acabo de entrar a mear en el Royal y en medio de la meada algo explotó y se fue la luz.

– Pues yo estaba en el purgatorio esperando en la puerta del cielo. Oí una explosión y aquí me tiene. Al verle de ángel he creído que era el cielo. Si esto no es el cielo… ¿Qué es ese barullo alrededor?

– El carnaval de La Bañeza.

-¿El carnaval de La Bañeza? ¿La Bañeza?… ¿de León?

– Si, si. La Bañeza, León. Los famosos carnavales de La Bañeza.

– No me lo puedo creer, se lamenta el disfrazado quien a renglón seguido se pregunta: ¿de qué sirvieron los 8.000 reales que doné a la fundación de las cuarenta horas para los tres días de carnaval?

El ángel no sabe de lo que habla el disfrazado a la antigua, a quien pregunta: -¿Y tú de que vas? dijo el ángel observando al detalle el disfraz del viejo.

-¿Es así como saludan los ángeles del cielo a las almas del purgatorio? preguntó molesto. Tenga usted un poco más de respeto conmigo.

-Oye, oye, que yo solo tenía curiosidad en el disfraz. ¿De donde vienes?

-Ya se lo he dicho, del Purgatorio. Por eso, al ver un ángel pensé que ya había llegado al Paraíso.

– ¿Te refieres a la residencia de ancianos de aquí al lado?

-No, no, vengo del Purgatorio. Soy un ánima del purgatorio camino al Paraíso. ¿Por qué me mira usted así?

-Porque es la primera vez que veo un disfraz de ánima del purgatorio. He visto zombis, vampiros y muertos vivientes, pero un disfraz de ánima del purgatorio es la primera vez que lo veo. Es muy buena idea ¿Vas solo o en comparsa?
.
-Que disfraz, ni que disfraz, contestó airado el ánima. Yo no soy un disfraz. Soy mi alma purgada que espera llegar pronto al Paraíso. Entonces, ¿usted no es un ángel de verdad?

-Claro que no. Este año la comparsa decidimos disfrazarnos de ángeles. Somos un Gabriel, que soy yo, dos Rafaeles, tres Danieles y otros tantos Miguelángeles. En total, una veintena, toda una corte celestial, contando los tres angelitos negros, en honor a Antonio Machín, ya sabe.

-¡Qué bonito! En mi época nadie se disfrazaba de ángeles, los hubiesen apedreado – ¿Qué es todo este barullo que se oye por las calles?

-Ya te lo he dicho, los Carnavales de La Bañeza.

-Mire ángel, o quienquiera sea usted bajo ese disfraz. Yo no voy vestido de Carnaval, dijo muy serio el ánima en pena. ¿Ha dicho usted que estamos en La Bañeza? Pues yo morí aquí hace muchos años. ¿En que año estamos?

– ¿Me estás vacilando? En el 2012, contestó el ángel.

– Entonces, ¿de qué sirvieron los 8.000 reales y las cuarenta horas?

-¿Me quiere explicar eso de las cuarenta horas? se mostró intrigado el ángel.

-Mire. Viví de mi trabajo de panadero en La Bañeza muchos años. Siempre fui cumplidor de las leyes y, aunque no fui un beato, seguí las normas y deberes de la Santa Madre Iglesia Apostólica y Romana. Siempre consideré que los carnavales eran perversos, irreverentes y pecaminosos para la villa.

-Hombre, no es para tanto, le cortó el rollo al ánima del purgatorio. Siempre hay alguien que pueda pasarse con una copa de más, o unos canutos; ya sabe, estupefacientes, pero la gente se divierte como le viene en gana y se lo pasa bien con los amigos ¿Sabe una cosa? Los carnavales son terapéuticos. El disfraz y la máscara sacan de nosotros lo que llevamos dentro.

-¿Qué me quiere usted decir con eso? ¿Qué saca de dentro uno que se disfraza de cura con máscara de asno? ¿O disfrazados de obispos con caretas frescas de gorrino? ¿Y qué me dice de hombres disfrazados de monjas enseñando ligueros pecaminosos? Por no hablar de las obscenidades que se cometen bajo esas horribles máscaras con lenguas lascivas asomando entre los labios. ¿Se considera usted un ángel?

– Hombre, esta noche si. Esta noche soy tu ángel de la guarda. Lo que no entiendo es que tu, yendo disfrazado de alma del purgatorio hables tan mal del carnaval. Por cierto, ¿en el purgatorio hay llamas, como en el infierno?

-Ya le he dicho que no soy un disfraz. Odio los carnavales. Le voy a contar quien soy. En el año de 1675 hice testamento como Luis González, vecino de La Bañeza. Expuse mis últimas voluntades en diferentes cláusulas y en una de ellas dispuse que dejaba ocho mil reales para que se hiciera una fundación de las cuarenta horas los días de Carnaval en el convento del Carmen Descalzo de esta villa. Las cuarenta horas se celebrarán en el dicho convento el do¬mingo, lunes y martes de Carnaval. Será con misa, ser¬món y exposición del Santísimo y con los ocho mil re¬ales y sus rentas sostendrán la fundación del jubileo de las cuarenta horas para siempre.

-Pues al señor Luis le salió el tiro por la culata. Ya ve como fueron las cosas. Del convento del Carmen descalzo no quedan ni las ruinas y los carnavales, en cambio, han sido declarados de interés turístico nacional. Y todo gracias a usted, si realmente es usted quien dice ser.

-¿Gracias a mi? Eso es imposible. ¡Pero si yo detesto los carnavales!

– Precisamente por eso. Su testamento ha servido a los bañezanos para demostrar que los carnavales de La Bañeza ya se corrían en ese año de 1675.
– ¿Y que tengo yo que ver en eso?

– Muy sencillo. Para conseguir tal honor a nivel nacional se exige tradición histórica de celebraciones carnavaleras en la población que lo solicita. Ya ve, señor Luis González. Ironías del Destino. Sin su testamento difícilmente podría demostrarse la larga tradición de los Carnavales en La Bañeza.

Se ilumina la escena con luz general

-Ya ha llegado la luz, dice el ángel. Bueno, yo me voy. Mi comparsa me estará echando de menos.
Se compone el atuendo antes de salir de escena. Se dirige al ánima del purgatorio -¿Vienes?

– No. Yo me quedo aquí esperando la entrada en el Paraíso.

-No te canses. Cuando llegues me mandas un e-mail

Al tiempo que sale el ángel, desde el fondo entran unas mujeres que vienen
sorteando a tientas la nube de humo que las envuelve.

– Aquí, aquí hay luz, dice una de ellas.

-Menos mal que ya ha venido la luz, dijo otra.
Van saliendo mujeres que muestran alivio de ver la luz de nuevo. Hablan entre ellas.

– ¿Por qué se habrá ido la luz? Vaya día para un apagón así.

– Más de una y uno habrán sacado tajada del apagón.

– ¿No habrá sido un atentado?

– Qué bobadas dices. ¿quién va a atentar aquí?.

– Nunca se sabe.

– Dejaros de tonterías y vámonos ya, que nos van a cerrar la residencia.

– Pero mira quien anda por ahí, dijo una al ver al ánima del purgatorio – ¿Mariano, qué haces ahí? Te hemos estado buscando. Anda que menudo disgusto nos has dado.

Como en tropel, las mujeres van rodeando a Mariano que no da crédito a lo que está viendo.

– ¿Vosotras otra vez? exclama Mariano con la cara descompuesta

– ¿Dónde has estado metido?

– Dejadme en paz, urracas, que sois unas urracas. No quiero veros a mi lado. Quiero ver a mi ángel de la guarda que me espera para llevarme al Paraíso. Marcharos de una vez, urracas de mierda.

– -Pero que cosas dices, Mariano. ¿De qué ángel hablas? Al Paraíso vamos todas y démonos prisa, no nos cierren la residencia y nos dejen fuera.

– No se atreverán a cerrarnos la puerta. Si no nos dejan entrar es montamos la marimorena.

– -Mariano ¿Has tomado las pastillas?

– No. Yo no tomo pastillas. Las pastilleras sois vosotras, que estáis todo el día contando, que si la azul al desayuno, a la comida las dos de colores y a la cena ya no sabéis la que toca. Dejadme solo. No quiero ir con vosotras. Espero mi ángel de la guarda.

– A saber lo que habrá tomado esta vez.

Mariano se resiste a ir con las mujeres que le sacan de la escena a rastras.

TELÓN

Pele Ferreras.