Llegan días emocionantes. El otro día me dijeron que existen más de 500 palabras para nombrar emociones: ¡WOW! El vocabulario emocional es inmenso, aunque en realidad no hay más de 300 emociones. Es cierto que tenemos más negativas que positivas, pero lo fundamental es saber que cualquiera de ellas nos ayuda a sobrevivir, convivir y por tanto a vivir. Pero, ¿cómo explicar cuando estás contenta?
A veces pienso que el lenguaje no está valorado, sobre todo en estos tiempos de acortar e intentar poner rostros, pero es que las palabras y hablar con propiedad son una parte de la cultura fundamental. También es cierto que en ocasiones te encuentras ante situaciones en las que dices «No te lo puedo explicar con palabras, ¡tienes que vivirlo!», y reconozco que es algo que a mí me sucede con el Carnaval de La Bañeza, son tiempos de alegría. A estas alturas ya se estarán rematando las últimas hiladas, aunque también comenzarán a darse algunas puntadas para divertir con esa magnífica ocurrencia de última hora. Y es que da igual el disfraz, más o menos pensando, está claro que cualquiera alegrará la vista y el alma.
Son días en que las palabras se quedan cortas para poder expresar una emoción tan potente como la alegría. Busco en el Universo de las Emociones y me encuentro con palabras que me transportan a la mejor parte humana que nos hace sentir placer, diversión, desenfado, ilusión, júbilo y también optimismo. Y es que el Carnaval significa humor, a veces un paréntesis en la vida donde todo es posible y donde por unos días te trasladas a un mundo donde nada es lo que parece y donde la creatividad, pasión e imaginación están al servicio de la gente.
Pasen y sírvanse, porque estar alegres es cuestión de actitud. Celebra el Carnaval, saca la purpurina, ponle imaginación, desenfunda la caja de la diversión y menea el esqueleto. Reír ya sabemos que es sano, sanísimo, llena de vida.
Sueña. Siente. Vive.
¡VIVA EL CARNAVAL!
Pedagoga y Educadora Emocional

Comentarios recientes