Mi amigo Blanco y el Carnaval

Mi amigo Blanco y el Carnaval

Este año cuando comience el pregón de Carnaval, volverá a nuestra memoria la imagen de una de las personas, que más ideas aportó a nuestro Carnaval, para mejorarlo y hacer que fuera mas conocido a lo largo y ancho de España.

Es verdad que el Carnaval bañezano nunca se dejó de celebrar, pero fue a partir de 1968, cuando el siempre recordado Julio Otero, entonces concejal, consiguió de la autoridad que se dejara celebrar, siempre que no se tapara la cara ni se ofendiera a nadie, y fue Leandro Sarmiento, entonces alcalde, en el año setenta, cuando consiguió que se comenzaran a celebrar las carnestolendas como «Fiestas de Invierno».

Cuando inició su andadura la democracia, ya se formalizó una comisión de Fiestas, para dar nuevas ideas, robustecer y ampliar los festejos y desfiles carnavaleros, y fue cuando saltaron a la palestra José Martín, el relojero, Ángel Nistal y José Blanco, que fueron proponiendo cosas nuevas, para conseguir dar más brillantez a las Fiestas del antruejo bañezano.

Así, de la ilusión y el trabajo de mi entrañable amigo Blanco, apareció el grupo Salsa. Un año fue con Mari Carmen, Fernando y Mari Nunci a Río de Janeiro a ver los carnavales, y a partir del siguiente año pareció el grupo Salsa, para dar al Carnaval bañezano, el espíritu y la gracia que tiene el brasileño.

No paró ahí y al año siguiente se inventó la Musa, que con el paso de los año se ha quedado como figura principal de los carnavales, inspirando y fortaleciendo la gracia, la belleza y el buen humor de los bañezanos. Con la Musa sacó a relucir el juglar, para cantar a la Musa y para darle los atributos a los jóvenes y bellas musas, montó un espectáculo que ha llegado a ser una de los mayores atracciones de las vísperas del Carnaval, con los cantos de los juglares, muchos de los cuales de gran prestigio nacional, junto a las magníficas puestas en escena del grupo, para honrar a su Musa, han sido un gran revulsivo en nuestros carnavales. La verdad que me cuesta remover todos estos recuerdos, que yo viví junto a mi entrañable amigo Blanco durante muchos años, a través de su oficina de Seguros Bilbao.

Pero en este primer año en que a Blanco le toca animarnos desde las alturas, no puedo por menos que reflejar y glosar estas vivencias tan importantes para nuestra Carnaval, ya que José Blanco Lobato no solo por el Carnaval, sino por otras muchas cosas que han sido importantes para nuestra ciudad, y llevan su impronta y su sello, con la generosidad y alegría con que hizo siempre lo que fuera bueno para la ciudad, y que llevó en su alma a pesar de su enfermedad, hasta su fallecimiento: La Bañeza.

 

José Cruz Cabo.

Artículo publicado en el programa oficial del Carnaval de La Bañeza.

Fotografía: Jesús F. Salvadores/Diario de León

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